Bitcoin consolida su estatus de “veterano digital”

Según datos de 99Bitcoins y Bitbo, desde 2008 hasta diciembre de 2024, la primera criptomoneda ha sido declarada “muerta” más de 470 veces. Cada caída brusca de su precio estuvo acompañada de declaraciones públicas de reconocidos economistas y analistas anunciando su inevitable colapso.  

Los analistas destacan que el pico de críticas se produjo entre 2014 y 2018, cuando la alta volatilidad y la crisis del mercado de activos digitales provocaron acusaciones contra Bitcoin, calificándolo como una “herramienta especulativa” sin valor a largo plazo.  

En 2025, por primera vez en la historia del proyecto, este tipo de afirmaciones desaparecieron por completo del discurso público. Los expertos interpretan esto como un signo de madurez del ecosistema de Bitcoin. El aumento del interés institucional fue clave: el lanzamiento de ETF al contado de BTC en EE. UU. abrió la puerta a inversiones de grandes corporaciones financieras como BlackRock, Fidelity y Grayscale. Siguiendo su ejemplo, gestores más pequeños han invertido miles de millones de dólares en el mercado cripto, integrando Bitcoin en carteras de pensiones y balances corporativos.  

La disminución de la volatilidad y el mantenimiento estable del precio por encima de los $100 000 por unidad muestran la transición del activo digital de su fase de formación a una etapa de desarrollo sostenible. Según especialistas de 99Bitcoins y Bitbo, Bitcoin se ha vuelto “inmortal” no en sentido literal, sino gracias a su capacidad de mantener valor a largo plazo e integrarse en el sistema financiero global.  

Anteriormente, el cofundador de Blockstream, Adam Back, describió Bitcoin como “dinero que no requiere permisos”, subrayando su alineación con las ideas de los cypherpunks de los años 90 sobre efectivo digital independiente y anónimo. Según el empresario, la arquitectura tecnológica de la primera criptomoneda la convierte en un equivalente resistente a la presión externa y a la censura de los sistemas monetarios tradicionales.