Tether Holdings SA ha apartado de la compañía a dos altos ejecutivos de su división de metales preciosos. Ambos habían sido incorporados apenas unos meses antes desde HSBC Holdings Plc.
La decisión tomó por sorpresa al mercado. Hasta hace poco, la emisora de stablecoins presentaba estos fichajes como una pieza central de su estrategia para ganar peso en el comercio mundial de lingotes.
Planes ambiciosos en el mercado de metales
Vincent Domien se incorporó a Tether a finales de 2025. Antes de ese paso, había sido responsable global del negocio de metales en HSBC y también formaba parte del consejo de la London Bullion Market Association (LBMA).
Junto a él llegó Matthew O’Neil, que en el banco supervisaba las operaciones con metales preciosos en Europa, Oriente Medio y África.
La contratación de ambos fue impulsada personalmente por el director ejecutivo, Paolo Ardoino. El objetivo de la empresa era competir de forma directa con grandes actores del sector como JPMorgan y HSBC. En una entrevista con Bloomberg, Ardoino afirmó: «Necesitamos construir la mejor plataforma de compraventa de oro del mundo».
En la actualidad, la compañía posee alrededor de 140 toneladas de oro físico. Estas reservas se almacenan en un antiguo búnker nuclear de la Guerra Fría situado en Suiza. El valor de esos activos se estima en unos 24.000 millones de dólares. Con ese volumen, Tether figura entre los mayores tenedores de lingotes fuera de los bancos centrales y de las grandes instituciones comerciales.
El choque entre la industria cripto y las finanzas tradicionales
La salida tan rápida de especialistas con ese perfil ha despertado dudas dentro del sector. La incorporación de expertos procedentes del negocio tradicional de materias primas a una empresa centrada en criptomonedas está resultando más compleja de lo esperado.
El año pasado, el emisor de stablecoins compró más de 70 toneladas de oro. Por ritmo de adquisiciones, la empresa superó a casi todos los bancos centrales, con la única excepción de Polonia. La dirección planeaba negociar activamente con esas reservas. La estrategia consistía en aprovechar la diferencia de precios entre los contratos de futuros y el metal físico para generar beneficios.
Sin embargo, el mercado del oro físico sigue dependiendo en gran medida de relaciones construidas durante años. Operar con éxito exige vínculos sólidos entre bancos, refinerías y distribuidores. En ese contexto, combinar la gestión de una tesorería cripto con la negociación institucional de lingotes ha demostrado ser una tarea difícil.

La empresa no ha explicado los motivos de los despidos. Vincent Domien y Matthew O’Neil, por su parte, no han hecho comentarios públicos.
Pese a estos cambios, Tether mantiene importantes reservas de oro. Además, la firma emite el token Tether Gold (XAUT), que concentra cerca del 60% del mercado de stablecoins respaldadas por metales preciosos. Los próximos pasos de la compañía mostrarán hasta qué punto su dirección puede convertir en realidad sus aspiraciones de competir con los grandes tenedores soberanos de reservas.