En marzo de 2021, el entonces director financiero (CFO) de 41 años, Nevin Shetty, asumió el cargo en la empresa Fabric, que en ese momento se encontraba en proceso de captación de capital para impulsar el crecimiento de su negocio. Entre sus responsabilidades estaba la gestión de los fondos obtenidos y su colocación en instrumentos de inversión conservadores y de bajo riesgo. Posteriormente, la compañía trasladó su sede de Seattle a San Francisco.

A comienzos de 2022, Shetty, actuando sin informar ni obtener la aprobación de la alta dirección, transfirió aproximadamente 35 millones de dólares de fondos corporativos a su propia startup de criptomonedas, HighTower Treasury, así como a varias plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi) que ofrecían una rentabilidad elevada de hasta el 20 % anual. Según la acusación, su plan consistía en pagar a Fabric un 6 % anual y mantener la diferencia de rentabilidad en HighTower. Durante el primer mes, estas operaciones generaron unos 133 000 dólares de beneficio. Sin embargo, en mayo de 2022 todas las inversiones se perdieron debido al desplome del mercado de criptomonedas, provocado por el colapso de la stablecoin algorítmica UST y del token LUNA del ecosistema Terra.
Tras reconocer ante sus colegas el uso no autorizado de los fondos corporativos, Shetty fue despedido de forma inmediata. La dirección de Fabric informó de lo ocurrido a la Oficina Federal de Investigación (FBI). En mayo de 2023 se presentaron cargos formales contra Shetty por fraude a través de medios electrónicos. La jueza Tana Lin fijó la fecha de lectura de la sentencia para el 11 de febrero de 2026. La acusación contempla una pena máxima de hasta 20 años de prisión.
Un caso de estructura similar se registró anteriormente en relación con Rashawn Russell, ex empleado de Deutsche Bank, quien prometía a sus clientes una rentabilidad garantizada por inversiones en criptoactivos. En lugar de invertir los fondos captados, los desvió para uso personal, lo que también derivó en un proceso penal.