La dirección vinculada al atacante adquirió ether por 13,3 millones de dólares en el momento en que el precio del activo cayó hasta los 2109 dólares. Posteriormente, los fondos fueron enviados al protocolo de mezcla Tornado Cash, utilizado para ocultar el rastro de las transacciones. Se trata de las primeras operaciones registradas de ese monedero desde agosto de 2025, cuando desde la misma dirección se vendió ether por 7,4 millones de dólares a un precio cercano a los 4202 dólares, en niveles próximos al máximo anual de la moneda.
El ataque contra Infini ocurrió hace un año. Los USDC robados se cambiaron de inmediato por DAI, un tipo de stablecoin que no incorpora la función de congelación. Las transacciones más recientes indican que el responsable sigue sin ser detenido y continúa utilizando los activos sustraídos para operar en el mercado.
El neobanco apuntó a que la brecha se debió a una vulnerabilidad explotada por un desarrollador identificado como Chen Shanxuan, quien habría conservado privilegios de administrador incluso después de ceder el proyecto a otros miembros del equipo. Un mes después del incidente, la plataforma presentó una demanda en un tribunal de Hong Kong contra el desarrollador y varias personas no identificadas sospechosas de participar en el ataque, aunque desde entonces no se han conocido más detalles sobre el avance del caso.

La reactivación del monedero coincidió con la fuerte caída del mercado cripto a comienzos de febrero. Durante la noche del 31 de enero al 1 de febrero se registró la décima mayor liquidación de posiciones en la historia del sector, con 2,56 mil millones de dólares en apalancamiento eliminados. El precio del ether llegó a bajar temporalmente hasta los 1811 dólares, su nivel más bajo en los últimos nueve meses. Desde el pico de octubre, el mercado ha perdido casi la mitad de su capitalización.