El economista Mark Connors considera que el rápido aumento de la deuda pública y del gasto estatal en Estados Unidos, junto con una posible pérdida de poder adquisitivo del dólar, puede empujar a los inversores hacia activos alternativos, en primer lugar hacia el bitcóin. A su juicio, si la Reserva Federal se ve obligada a sostener la estabilidad del mercado de bonos del Tesoro mientras el Gobierno incrementa sus emisiones de deuda, esto podría derivar en recortes de tipos y en una política de liquidez más flexible. Según Connors, este tipo de entorno históricamente ha favorecido al principal criptoactivo.
El experto subrayó que los conflictos armados exigen grandes desembolsos, por lo que los gobiernos suelen recurrir a un mayor endeudamiento para cubrir esos costes. Eso incrementa la cantidad de dólares dentro del sistema financiero y reduce el valor del dinero ya en circulación. En ese contexto, ganan atractivo los activos que no dependen del dólar, entre ellos el bitcóin.
“La prioridad de la Reserva Federal es garantizar el funcionamiento estable de los mercados financieros, especialmente el de los bonos del Tesoro. Las autoridades no pueden permitirse episodios de disrupción como la crisis del mercado repo de 2019 o la caída de bancos regionales en 2023 tras el fuerte endurecimiento monetario. Este factor puede llevar a los responsables políticos a bajar los tipos de forma gradual, sobre todo si el Gobierno comienza a emitir más letras del Tesoro a corto plazo en lugar de bonos a largo plazo. Cuando los tipos bajan y la deuda sigue creciendo, suelen formarse condiciones en las que el bitcóin rinde bien”, señaló Connors.
El economista también admitió que la probabilidad de una rebaja de tipos podría aumentar si Kevin Warsh recibe la aprobación del Senado para asumir la presidencia de la Reserva Federal en mayo.
Además, Connors advirtió que el encarecimiento del petróleo en medio del conflicto puede complicar aún más el panorama económico en Estados Unidos y añadir presión inflacionaria. No obstante, en su opinión, incluso un escenario de estanflación —cuando la economía pierde impulso mientras los precios continúan subiendo— podría beneficiar al bitcóin. En una situación así, las autoridades probablemente darían prioridad a la estabilidad financiera y a la financiación del gasto público, y no exclusivamente a contener la inflación.
Anteriormente, analistas de la firma de trading QCP Capital señalaron que, ante la escalada del conflicto en Oriente Medio, el bitcóin empieza a percibirse como una “vía de escape digital”.
