Los datos on-chain indican que cerca de 6,7 millones de биткоинов se encuentran actualmente en direcciones vulnerables a ataques cuánticos. Parte de esos fondos lleva más de una década sin moverse, y existe la hipótesis de que una fracción podría estar vinculada a Satoshi Nakamoto. Precisamente por su inmovilidad, estos BTC representan un objetivo especialmente atractivo para los atacantes.
La debilidad de Bitcoin que sigue sin resolverse
Un nuevo estudio de Google Quantum AI, publicado el 30 de marzo de 2026, describió por primera vez con detalle el verdadero alcance de la vulnerabilidad cuántica de Bitcoin. El informe identifica unas 100.000 direcciones expuestas a las llamadas “ataques contra monedas en reposo”: con un ordenador cuántico lo bastante potente, sería posible calcular las claves privadas de esas direcciones incluso sin que sus propietarios realicen transacciones.
En conjunto, esas direcciones almacenan alrededor de 6,7 millones de BTC.
Las direcciones antiguas son las más amenazadas
El mayor nivel de riesgo recae sobre las monedas bloqueadas en direcciones Pay-to-Public-Key. Se trata, sobre todo, de биткоины de los primeros años de minería, obtenidos entre 2009 y 2010, durante la llamada era de Satoshi. En ese formato, las claves públicas quedan visibles de forma permanente en la blockchain y pueden ser consultadas por cualquiera.
Si un ordenador cuántico ejecuta el algoritmo de Shor, puede reconstruir la clave privada a partir de la clave pública y retirar los fondos de la dirección.
Entre los casos más sensibles figuran unas 6.000 direcciones con saldos de 50 BTC cada una, equivalentes a recompensas tempranas por bloque minado. La mayoría de esas monedas nunca ha sido transferida.
«El avance del trabajo sobre la cuestión cuántica dentro de Bitcoin Core es importante porque en la comunidad —más allá de si esas preocupaciones están plenamente justificadas o no— hay personas que temen este tipo de amenazas y quieren que el problema se tome en serio y se afronte. Cuanta más información aparece y más claro queda que se está trabajando en seguridad, más positiva es la señal para la industria», afirmó Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise y miembro del Consejo de Expertos de BeInCrypto.

Un problema que no puede corregirse con una actualización
A diferencia de las carteras activas, las direcciones inactivas no pueden modificarse, actualizarse ni migrarse a criptografía poscuántica. Por eso siguen siendo un blanco fijo, expuesto y cada vez más frágil a medida que avanzan las tecnologías cuánticas.
Según las estimaciones de los investigadores de Google, alrededor de 1,7 millones de биткоинов están almacenados en scripts P2PK. Si además se tiene en cuenta la reutilización de direcciones, el volumen total de monedas potencialmente vulnerables a ataques cuánticos podría ascender a 6,9 millones de BTC.
El estudio también advierte de que la comunidad y los reguladores pronto tendrán que enfrentarse a una nueva cuestión: qué hacer con estas monedas si cualquiera con acceso a un ordenador cuántico puede apropiarse de ellas.
Entre las opciones que ya se debaten figuran la quema de las monedas vulnerables a nivel de protocolo o la creación de mecanismos legales para permitir una devolución regulada, una fórmula que el informe denomina “rescate digital”. No hay una salida simple, y el margen para prepararse se reduce con rapidez.