Bitcoin encadena su quinto cierre mensual consecutivo en terreno negativo. Aun así, el activo todavía no muestra señales claras de que esté construyendo un soporte sólido. Al mismo tiempo, los datos on-chain reflejan que la presión vendedora se mantiene, lo que aumenta la probabilidad de una nueva fase de caídas.
Ese escenario se activaría si la demanda actual no logra absorber el volumen de oferta que sigue creciendo. Por eso, los трейders deberían vigilar de cerca las principales señales macroeconómicas, capaces de inclinar el equilibrio del mercado.
La proporción de entradas a los exchanges marca un nuevo máximo
El indicador de entradas de fondos calcula la relación entre las diez transacciones más grandes y el total de depósitos. Cuando esta métrica sube, suele interpretarse como una señal de que los grandes participantes buscan asegurar beneficios. La reciente caída del precio por debajo de los 70.000 dólares coincidió con un récord local de este parámetro. Además, su media móvil de siete días alcanzó niveles no vistos en los últimos dos años.
El analista de CryptoQuant conocido como Darkfost subraya que el movimiento es inusual. Según explica, la elevada liquidez de Binance resulta especialmente atractiva para operaciones de gran tamaño. Sin embargo, el clima de incertidumbre también está llevando a muchos inversores a ajustar sus estrategias de negociación.
Una de las claves es el origen de este repunte de actividad. Una parte importante de los depósitos se vincula a una cartera atribuida al exdirector de la plataforma Bitforex, Garrett Jin. Este empresario chino captó la atención de la comunidad tras una operación bajista exitosa el pasado otoño.
De acuerdo con las cifras más recientes, desde comienzos de febrero el saldo de esa dirección se redujo en 10.000 bitcoins. Asimismo, el inversor habría vendido más de 67.000 monedas desde agosto del año pasado, cuando la principal criptomoneda cotizaba por encima de 110.000 dólares.
El equipo de Lookonchain registró además una transferencia reciente de 5.000 monedas a Binance, seguida de su venta.
La gran incógnita es cuál será el siguiente paso de este actor. También preocupa la posibilidad de que otros grandes tenedores decidan imitarlo.

El mercado cripto afronta un repunte récord de volatilidad
Durante un rally sólido, el nuevo flujo de demanda suele absorber sin dificultad la actividad vendedora. En ese contexto, las monedas cambian de manos sin caídas bruscas. Pero cuando el sentimiento se vuelve negativo, una entrada masiva de capital a los exchanges incrementa el riesgo de ventas aceleradas.
El panorama se complica porque la volatilidad histórica del activo ha alcanzado su nivel más alto del último año. Este indicador mide la magnitud de las oscilaciones del precio en un periodo pasado determinado; por lo tanto, lecturas elevadas suelen asociarse con movimientos intensos a corto plazo.
Aunque la volatilidad no anticipa por sí misma la dirección del mercado, sí crea un entorno propicio para la presión bajista. Si se acelera el ritmo de ventas, el precio podría descender hacia la zona de 55.600 dólares, en línea con la figura técnica de “bandera bajista”. En cambio, para estabilizar la situación, los compradores tendrían que recuperar el control del nivel de 70.800 dólares.