China consolida su posición entre los tres principales centros mundiales de minería de Bitcoin, a pesar de la prohibición

Según datos de Hashrate Index, publicados por la agencia Reuters, China ocupa el tercer lugar mundial en minería de Bitcoin, con una participación del 14,1% del hashrate global. Este resultado es especialmente notable considerando que la minería de criptomonedas continúa oficialmente prohibida en el país.  

Distribución global de la capacidad de cómputo

Al 25 de noviembre de 2025, la estructura del hashrate mundial se distribuye de la siguiente manera:  

– Estados Unidos – 37,8% (389 EH/s)  

– Rusia – 15,5% (160 EH/s)  

– China – 14,1% (145 EH/s)  

– Paraguay – 3,9% (40 EH/s)  

– Emiratos Árabes Unidos – 3,2% (33 EH/s)  

– Omán – 2,9% (30 EH/s)  

– Canadá – 2,9% (30 EH/s)  

– Kazajistán – 2,1% (22 EH/s)  

– Etiopía – 1,9% (20 EH/s)  

– Indonesia – 1,6% (17 EH/s)  

A pesar de carecer de un marco legal para la minería, China mantiene una de las mayores participaciones en el hashrate global.

La prohibición de 2021: causas y efectos

En junio de 2021, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, junto con el Banco Popular de China, impusieron una prohibición total sobre la minería y el comercio de criptomonedas. Las razones oficiales incluyeron el alto consumo energético en determinadas regiones y la necesidad de limitar el uso de activos digitales considerados una amenaza para la estabilidad financiera.

Tras las restricciones, muchas granjas mineras fueron cerradas, el equipamiento se exportó y la infraestructura legal desapareció casi por completo. Sin embargo, los nuevos datos revelan que parte de la actividad sobrevivió, desplazándose a la economía sumergida donde las condiciones energéticas resultan favorables.

Auge de la minería encubierta

Las provincias de Xinjiang y Sichuan se han convertido en los ejes principales de esta reactivación clandestina. Ambas regiones cuentan con un excedente de energía barata y con limitadas posibilidades de transmisión hacia otras zonas del país, lo que propicia su uso local. Además, varios centros de datos construidos en los últimos años operan por debajo de su capacidad, lo que los hace fácilmente adaptables a la minería de Bitcoin. Estas operaciones permanecen fuera de los informes oficiales.

El mercado de equipos confirma la tendencia

Los fabricantes de ASIC miners informan de un fuerte incremento en la demanda doméstica. La empresa Canaan, por ejemplo, muestra una evolución significativa en sus ventas dentro de China:

– 2022 – aproximadamente el 3% de los ingresos provenía del mercado chino;

– 2023 – más del 30%;

– 2025 – en el segundo trimestre, la participación podría haber superado el 50%.

El incremento en las ventas se explica por la incertidumbre arancelaria en Estados Unidos, el aumento del precio del Bitcoin en el otoño de 2025 y un cambio gradual en la percepción de los activos digitales dentro del país.

Cambio en la postura regulatoria

Aunque la prohibición formal sigue vigente, el enfoque de las autoridades se ha vuelto más flexible. En Hong Kong ya se ha implementado un marco regulatorio para las stablecoins, mientras que en la China continental se estudia el lanzamiento de instrumentos digitales vinculados al yuan, una medida destinada a fortalecer el papel internacional de la moneda nacional. En este contexto, las regiones con excedente energético continúan utilizando la minería como herramienta de optimización de infraestructura.

Opinión del sector

La comunidad cripto destaca que la minería en China nunca desapareció completamente, sino que se reubicó en regiones con autoridades más permisivas. El analista Daniel Batten sostiene que la actividad minera simplemente cambió de localización, manteniéndose activa en la práctica.

Conclusión

China mantiene una influencia sustancial en el panorama global de la minería de Bitcoin, a pesar de las restricciones formales. Factores como el exceso energético, la baja utilización de centros de datos, los incentivos económicos y la flexibilidad de las políticas regionales han permitido el desarrollo de una infraestructura oculta y resiliente. El retorno del país al top 3 mundial demuestra que su papel en el ecosistema global de criptomonedas sigue siendo determinante.