El director ejecutivo de Coinbase planteó la idea de impulsar en Estados Unidos ciudades pequeñas que funcionen como espacios de prueba para la industria cripto, con normas más flexibles y una carga regulatoria mínima. A su juicio, la fragmentación de las reglas entre distintos estados está frenando el desarrollo de las tecnologías blockchain en el país, sobre todo si se compara con los avances que ya muestran Asia y Oriente Medio.
Según Brian Armstrong, este tipo de zonas económicas especiales orientadas al sector cripto permitiría acelerar la creación de infraestructura para stablecoins y aplicaciones descentralizadas. También considera que estas criptociudades podrían atraer de nuevo a Estados Unidos tanto el capital como a los emprendedores del ecosistema, estimular la actividad económica vinculada a las redes blockchain y reforzar la posición del país como una verdadera capital mundial de las criptomonedas.
En una entrevista concedida al pódcast Relentless, Armstrong recordó el caso de Shenzhen, en China, que pasó de ser una aldea pesquera a convertirse en un gran polo tecnológico después de recibir en 1980 el estatus de zona económica especial. En su opinión, iniciativas similares en territorio estadounidense darían a las empresas la posibilidad de probar soluciones en finanzas descentralizadas, biotecnología, sistemas autónomos y otros sectores innovadores.
Coinbase ya había invertido anteriormente en Prospera, una zona económica ubicada en Honduras, donde el bitcóin se utiliza como medio de pago y también puede emplearse para abonar impuestos. Además, el modelo contempla exenciones del impuesto sobre las ganancias de capital para negocios locales que operen con esta criptomoneda.
Armstrong lleva varios años promoviendo la creación de zonas económicas especiales. En 2025 propuso establecer diez en Estados Unidos, con la idea de destinar una de ellas específicamente a la industria cripto. Su argumento central es que el bitcóin representa una forma de dinero global, resistente a la inflación y capaz de operar sin control centralizado.