Las autoridades obligaron a la fundadora de Wealthwise a indemnizar a las víctimas por un monto de 1,4 millones de dólares tras revelar su participación en un esquema de fraude relacionado con inversiones en criptomonedas. Según el regulador, en 2021 Boissel comenzó a recomendar a sus clientes invertir en los proyectos cripto NovaTech y HyperFund (HyperVerse). Aseguraba que el capital estaba completamente protegido, que podía retirarse en cualquier momento y que con el tiempo solo aumentaría.
Entre noviembre de 2021 y abril de 2023, Boissel logró captar al menos 1.398.900 dólares de 16 clientes, fondos que fueron dirigidos a los mencionados proyectos. Sin embargo, ya en agosto de 2022, organismos reguladores tanto locales como internacionales emitieron advertencias públicas instando a los inversores a no destinar dinero a NovaTech. Más tarde, en 2024, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) acusó a los creadores de NovaTech de montar una pirámide financiera vinculada a criptomonedas, cuyas pérdidas superaron los 650 millones de dólares. A pesar de ello, Boissel no informó a sus clientes, a quienes prestaba servicios de asesoría, sobre estos riesgos y acusaciones.

La Comisión también subrayó que, en su calidad de propietaria y responsable del cumplimiento normativo en Wealthwise, Boissel no se ocupó de renovar la licencia de la empresa. El permiso para ofrecer asesoramiento en inversiones había expirado en febrero de 2022. Como resultado, el organismo acusó a Wealthwise y a todos sus agentes de infringir la Ley de Valores y la Ley de Asesores de Inversión.
En paralelo, en diciembre la fiscalía estadounidense presentó nuevos cargos contra el promotor del esquema cripto HyperFund, donde los inversores perdieron alrededor de 1.800 millones de dólares. Rodney Burton enfrenta hasta 20 años de prisión por fraude y otros 10 años por lavado de dinero.