Kenia registra un aumento de cajeros automáticos de Bitcoin tras la aprobación de la ley de regulación de criptomonedas

La entrada en vigor de la nueva ley de Kenia para regular los activos virtuales ha sido el catalizador de cambios significativos en el mercado. En cuestión de días después de su aprobación, comenzaron a funcionar cajeros automáticos de Bitcoin en varios centros comerciales de Nairobi. Sin embargo, los reguladores advierten que ninguna empresa en el país ha obtenido aún autorización oficial para ofrecer este tipo de servicios.  

Según medios locales, las terminales bajo la marca Bankless Bitcoin se han instalado junto a cajeros automáticos tradicionales en lugares reconocidos de la capital, incluidos Two Rivers, el distrito de Westlands y la calle Ngong Road. Estos cajeros permiten intercambiar efectivo por criptomonedas, pese a que el marco de licencias en el país todavía está en proceso de desarrollo.  

El decreto que regula la actividad de los proveedores de servicios de activos virtuales entró en vigor el 4 de noviembre. Establece un sistema oficial de licencias para casas de cambio, operadores de monederos de custodia y otros servicios vinculados a activos digitales. Según la normativa, el Banco Central de Kenia será responsable de regular las operaciones de pago y custodia, mientras que la Autoridad de Mercados de Capital supervisará las actividades comerciales y de inversión.

No obstante, el Ministerio de Finanzas aún no ha publicado las reglas detalladas necesarias para iniciar el proceso de concesión de licencias. Los reguladores han indicado que la emisión de licencias comenzará únicamente después de que el Tesoro Nacional apruebe las disposiciones normativas requeridas.  

Expertos señalan que la rápida instalación de terminales de criptomonedas en los principales centros comerciales marca un paso hacia la formalización de la economía digital en Kenia. Como referencia, en Kibera —el mayor asentamiento informal de África— el Bitcoin ha sido durante años una herramienta financiera para que sus habitantes eludan las barreras burocráticas y accedan a servicios inaccesibles dentro del sistema bancario tradicional.