La compañía informó que los fondos obtenidos en su más reciente venta de bitcoin se destinarán a sostener la actividad operativa, reinvertirse y cubrir necesidades de capital de trabajo surgidas tras otras operaciones recientes.
A pesar de esta venta, los representantes de Nakamoto aseguran que siguen considerando el bitcoin un activo estratégico de largo plazo. Tras desprenderse de 284 BTC en marzo, las reservas de criptomonedas de la empresa se redujeron a aproximadamente 5.058 BTC, frente a los 5.342 que mantenía al cierre de 2025.
Al mismo tiempo, Nakamoto también vendió acciones de Metaplanet, otra compañía vinculada al mercado de bitcoin, y volvió a asumir pérdidas. Anteriormente, la firma asociada al exasesor de Trump había adquirido 8 millones de acciones a 3,75 dólares por unidad, por un monto cercano a 30 millones de dólares. Sin embargo, entre enero y marzo colocó 5 millones de esos títulos por unos 11,1 millones de dólares, lo que equivale a aproximadamente 2,22 dólares por acción.
En medio de sus problemas de capital, la empresa anunció un cambio de estrategia y su salida del negocio médico que había incorporado tras la fusión con KindlyMD. La compañía absorbida operaba en el segmento de servicios ambulatorios y soluciones digitales para el sector salud. En 2025, esa división generó apenas 1,8 millones de dólares en ingresos, frente a los 2,7 millones del año anterior.

En febrero, Nakamoto cerró la compra de BTC Inc, editora de Bitcoin Magazine y organizadora de conferencias de la industria, así como de UTXO Management, una firma de inversión centrada en proyectos cripto públicos y privados. Según declaró el director ejecutivo David Bailey, estas áreas serán la base del desarrollo futuro de la compañía.
Anteriormente, la empresa minera MARA Holdings vendió 15.133 bitcoins por 1.100 millones de dólares para saldar obligaciones vinculadas a bonos convertibles con tasa de interés cero.