Según los expertos, a medida que el precio de Bitcoin se estabiliza, los signos de tensión en el mercado comienzan a disminuir; sin embargo, en los próximos días podría intensificarse la volatilidad a corto plazo. En un entorno de baja liquidez, incluso movimientos pequeños del precio pueden desencadenar liquidaciones en cascada de las posiciones de los traders.
En QCP Capital consideran que, si no se produce un movimiento contundente en alguna dirección que cambie de forma significativa la estructura de posiciones de los participantes y las expectativas para 2026, las criptomonedas probablemente se mantendrán dentro de un rango de precios estrecho. La dinámica actual se explica porque el mercado está presionado simultáneamente por la debilidad de la liquidez y por las acciones de los traders, orientadas a preservar capital y reducir riesgo.

Los expertos también contemplan que la incertidumbre se mantenga elevada hasta que regrese la actividad de negociación plena a comienzos de 2026. La próxima semana, en su opinión, será indicativa: el mercado o bien conservará un equilibrio frágil entre oferta y demanda, o bien pasará a movimientos más bruscos.
Los analistas comparan la situación actual con diciembre de 2017, cuando los grandes participantes también tomaban beneficios de manera masiva. No obstante, subrayan que la infraestructura del mercado ha cambiado de forma sustancial: la aparición de ETF spot de Bitcoin ha incrementado la vinculación de los criptoactivos con los mercados financieros tradicionales y ha añadido nuevos factores de correlación.
QCP Capital prestó especial atención al contexto macro: el alza del oro, en medio de un Bitcoin lateral, puede indicar una reevaluación del papel de las criptomonedas como activo refugio. Los bancos centrales siguen aumentando sus reservas de oro e, incluso, tienden a ignorar los activos digitales, lo que influye adicionalmente en la percepción de los instrumentos “refugio”. Según los analistas, el mercado está poniendo a prueba si Bitcoin puede mantener su estatus como cobertura frente a la inflación en un entorno de incertidumbre política.
Un riesgo adicional de cara a 2026 fue señalado previamente por el director general de Tether, Paolo Ardoino: en una intervención pública, calificó la “burbuja de la inteligencia artificial” como una posible fuente de inestabilidad, capaz de amplificar riesgos sistémicos e impactar en la dinámica de Bitcoin.