Gran tenedor de ether se desprende del activo y cambia de nombre

El rebranding está ligado a un giro de estrategia: la empresa planea abandonar por completo el modelo de tesorería cripto, vender todo su ether y concentrarse en la tokenización de activos del mundo real.

Tras hacerse públicos estos planes, la cotización reaccionó al alza. Al cierre del miércoles 25 de febrero, las acciones de ETHZilla subieron un 13% hasta 3,91 dólares. Sin embargo, en la apertura del jueves 26 de febrero, los títulos retrocedieron un 2%.

No es la primera vez que la compañía se rebautiza. En sus inicios operaba como 180 Life Sciences y se dedicaba a la biotecnología. En el verano de 2025, la entidad cambió su nombre a ETHZilla y se sumó al grupo de empresas que optaron por replicar el enfoque de Strategy, el mayor tenedor corporativo público de bitcoin. La iniciativa contó con el respaldo de alrededor de 60 inversores, incluidos fondos de capital riesgo especializados en criptomonedas y fundadores de grandes proyectos DeFi, entre ellos Lido y EigenLayer.

En su punto más alto, la empresa llegó a acumular más de 100.000 ETH y se situó entre los cinco mayores tenedores públicos de ether. Ese impulso se reflejó en el mercado: para agosto, las acciones de ETHZilla alcanzaron un máximo de varios años de 107 dólares. Pero tras la caída del mercado cripto en octubre, ETHZilla fue la primera en empezar a recortar sus reservas. Ese mes vendió ether por 40 millones de dólares y destinó lo obtenido a recomprar acciones propias. Más tarde, en diciembre, realizó otra venta significativa por 74,5 millones de dólares para amortizar parcialmente sus deudas. En este momento, la compañía mantiene 60.802 ETH en sus carteras y ocupa el séptimo lugar entre los tenedores corporativos públicos de ether.

En enero, ETHZilla compró dos motores de avión, los alquiló y tokenizó los ingresos de la operación. La situación se complicó aún más la semana pasada, cuando Peter Thiel y su fondo Founders Fund abandonaron por completo el capital de ETHZilla. Antes, las estructuras vinculadas a Thiel controlaban el 7,5% de las acciones de la empresa.